Destrucción a toda costa
Escrito por María Jesús Díaz Puebla   
Viernes 04 de Julio de 2008 00:00
Tags PP - opinión - litoral

Destrucción a toda costa. Así define la organización ecologista Greenpeace el urbanismo costero de la Comunidad Valenciana, en un informe demoledor, en el que recuerda, entre otras cosas, la reacción del  ex conseller de Territorio y Vivienda, y actualmente flamante responsable de Comunicación del PP, Esteban González Pons, a la visita de parlamentarios europeos a nuestra comunidad para estudiar el urbanismo.


Greepeace no debió enterarse, pues no lo cita, de las palabras del alcalde torrevejense, Pedro Ángel Hernández Mateo, que ante esa visita exclamó que los representantes europeos solo “venían a joder” (sic). Pero esas palabras son una mera anécdota, quizá ilustrativa, de la sensibilidad o su carencia, de las autoridades valencianas a los problemas medioambientales. La triste realidad, como refleja el informe anual de Greenpeace, es que la preocupación por proteger el litoral en esta Comunidad es prácticamente nula.


Dice el informe de Greenpeace que “es necesario realizar cambios en el modelo de gestión de la Comunidad Valenciana y adaptar las desmedidas previsiones urbanísticas a la demanda real de viviendas”.Y tan necesario… durante décadas los gobernantes valencianos han construido a toda costa, dejando apenas unos metros de litoral virgen. Torrevieja es un ejemplo de ello, es difícil ver un tramo de costa sin construcciones hasta las arenas de la playa, como sucede en La Mata, o en Cabo Cervera, o en el Acequión y la zona de Los Náufragos. Casas y casas, bungaloes o edificios de pisos se alinean apenas a unos metros del mar, creando una muralla  edificaciones en prácticamente toda la costa torrevejense, donde apenas unos metros, en Cala Ferris constituyen una excepción, en continuo riesgo de desaparecer.


Tampoco se ha librado la costa oriolana, donde el proyecto de Cala Mosca ha provocado el rechazo de muchos residentes y ecologistas, pero en donde, si un milagro no lo remedia, volverá a repetirse el dislate. Como se repetirá en la finca de La Manguilla, donde la crisis de la construcción ha hecho que no se comience a edificar, pero donde se ha arrasado con la vegetación autóctona, creando calles y destrozando árboles, a la espera de que la recesión termine, para volver a la obsesión por el ladrillo.


En la actualidad un proyecto costero, desde Santa Pola a Torrevieja, amenaza con acabar con los escasos metros de costa que puedan quedar, con el fin de construir más y más viviendas, puertos deportivos o lo que se tercie, siempre supeditando la conservación medio ambiental a los intereses económicos de promotores y constructores. Estos y los políticos claman contra las visitas de parlamentarios, o contra la prensa internacional que narra los muchos dislates medioambientales que se cometen en la zona, escondiendo la cabeza debajo del ala, culpando a quienes denuncian o advierten, de una crisis de venta de viviendas, no ajena a los problemas globales, pero agravada por la destrucción medio ambiental y la masificación.


Porque lo que no parecen asumir las autoridades valencianas y quienes promocionan el ladrillo, que, no cabe duda, se alzarán como un solo hombre contra el informe de Greenpeace, es que ellos solos llevan ya mucho tiempo matando a la gallina de los huevos de oro. Ofrecer casas, miles de casas, cemento y ladrillo a quienes buscaron otrora un paraíso de tranquilidad y naturaleza ha sido y sigue siendo, el mejor procedimiento para ahuyentar a esos compradores hipotéticos cuya presencia tanto anhelan.


Porque esos supuestos compradores, son conscientes, como lo es casi todo el mundo, menos quizá quien estarían en condiciones de evitar esos dislates, de que tanto ladrillo y tanto puerto deportivo a lo que aboca inevitablemente es a la destrucción de una costa que parece estar dando los últimos estertores, ahogada entre cemento, y cuyas playas acabarán por desaparecer en unos años, si se sigue presionando el litoral. Con una nula sensibilidad medioambiental y una escasa visión de futuro.

 
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